Como atar los cordones de tus zapatillas para evitar lesiones

Para correr cómodamente y evitar lesiones, las zapatillas deben atarse adecuadamente. Deben de estar sujetas al pie, sin holguras pero tampoco que aprieten demasiado. Cada corredor, según su tipo de pie, zapatilla y pisada debe encontrar que tipo de lazada le funciona mejor, por lo que es conveniente probar varias formas distintas de atar los cordones. La forma de atarnos la zapatilla puede ayudarnos a evitar o disminuir los problemas típicos de los corredores.

 

Rozaduras en la parte superior del pie

En caso de rozaduras en el pie, podemos rebajar la presión de los cordones de la zapatilla. El método a seguir consiste en pintar con un poco de pintalabios la zona del pie con la molestia; introducimos el pie en la zapatilla y hacemos presión. De esta forma, la pintura de labios marcara el lugar exacto que debemos evitar. Al atar los cordones, simplemente debemos “saltar” los ojales a la altura de la zona afectada, consiguiendo así una menor presión.

Uña negra en el dedo gordo

Un problema bastante común es el ennegrecimiento de la uña del dedo gordo. Este se produce por la rozadura de la zapatilla al correr, por lo que aliviar la presión al atarnos los cordones puede servir para evitar o reducir este problema. Para empezar, introducimos el cordón por el ojal más próximo al dedo gordo afectado, llevando la punta del cordón hasta el ojal más alejado y superior del lado opuesto. Con el otro extremo del cordón, vamos enlazando los ojales normalmente. De esta forma, al anudar la zapatilla, se alivia la presión sobre el dedo gordo.

Presión en la parte superior del pie

Si notamos que las zapatillas nos aprietan demasiado la parte superior del pie, podemos probar una lazada alternativa para reducir la presión, manteniendo un ajuste adecuado. Esta técnica cambia el patrón en cruz de los cordones por uno en paralelo. Como se aprecia en el video, simplemente hemos de ir uniendo ojales alternativamente en paralelo.

La zapatilla aprieta demasiado

En caso de que la zapatilla nos apriete demasiado, sobre todo en la parte delantera del pie, se puede probar a usar dos cordones. Necesitamos medir los cordones de la zapatilla y adquirir cuatro cordones con la mitad de su tamaño. Los nuevos cordones los usaremos uno en los tres ojales inferiores, y el otro en los tres ojales superiores. El cordón de la parte delantera del pie lo ataremos con menos fuerza, pero ajustado, para conseguir una menor presión.

El talón se desliza arriba y abajo

Para evitar el deslizamiento del talón tenemos que conseguir un mayor ajuste en el tobillo. El truco esta en crear dos lazos usando los ojales superiores de la zapatilla. Uniendo estos dos lazos superiores laterales con los cordones, podemos ajustar la presión sobre el tobillo sin influir en el ajuste del resto del cordón sobre el pie.

Vía: Runner’s World